España, nación líder: por qué la OTAN sitúa al MOE en el mismo escalón que EE. UU., Reino Unido y Francia
Desde 2012, la Alianza Atlántica reconoce a España como nación líder en operaciones especiales, una distinción que comparte con un grupo muy reducido de países y que tiene su correlato institucional en un mando conjunto con sede en Madrid.
Un reconocimiento que no se otorga a cualquiera
Desde 2012, la OTAN reconoce a España como nación líder (lead nation) en materia de operaciones especiales, una distinción que comparte con Estados Unidos, Reino Unido y Francia, un grupo muy reducido de países dentro de la Alianza. Ese estatus no es meramente honorífico: implica que España puede liderar o coordinar determinadas iniciativas multinacionales en este ámbito, un papel que exige mantener de forma sostenida en el tiempo tanto la calidad de la formación de sus unidades como su capacidad real de generar estructuras de mando complejas, no solo pequeños equipos tácticos.
Un mando conjunto con sede en Madrid
Ese reconocimiento internacional se apoya en una arquitectura de mando que España empezó a construir ya en la década de 2010: el Mando Conjunto de Operaciones Especiales (MCOE), con sede en la base de Retamares (Madrid), coordina desde su creación a las tres grandes unidades de operaciones especiales de los ejércitos español —el MOE del Ejército de Tierra, la FGNE de la Armada y el EZAPAC del Ejército del Aire y del Espacio—, responsable de planear, dirigir y supervisar las operaciones especiales que así lo requieran. Esa estructura conjunta, poco conocida fuera del ámbito especializado, es la que permite a España presentarse ante sus aliados como un interlocutor único en este tipo de capacidades, y no como tres unidades actuando de forma descoordinada.
Una distinción que hay que renovar cada año
Ser nación líder no es un título que se conceda una vez y se mantenga indefinidamente sin esfuerzo: exige certificar año tras año, mediante ejercicios como el ya conocido Empecinado, que las unidades españolas siguen a la altura de ese reconocimiento. Analistas del sector de defensa coinciden en que mantener ese estatus durante más de una década, en un entorno de competencia creciente entre las fuerzas de operaciones especiales de los países aliados, es en sí mismo un indicador más fiable del nivel real del MOE que cualquier otro tipo de reconocimiento puntual o mediático.
Fuentes: soldado.es, defensa.com.