Los mismos estándares para todos: los hitos de las mujeres en las operaciones especiales españolas y por qué su presencia sigue siendo escasa
Las pruebas de acceso no distinguen sexos, y precisamente por su dureza el número de mujeres en las unidades de boinas verdes sigue siendo muy reducido, aunque cada nuevo hito ha sido reconocido oficialmente por el Ministerio de Defensa.
Un curso sin variantes por razón de sexo
El curso que da acceso a las unidades de operaciones especiales españolas —el más exigente de las Fuerzas Armadas, según las propias fuentes del Ministerio de Defensa— no contempla marcas o pruebas diferenciadas: las mujeres que aspiran a la boina verde superan las mismas exigencias físicas, técnicas y psicológicas que sus compañeros. Fuentes periodísticas que han seguido el proceso señalan que esa dureza explica por qué la presencia femenina en unidades como el Mando de Operaciones Especiales sigue siendo muy escasa, en un contexto en el que el propio Ejército de Tierra ha manifestado su interés por incorporar a más militares a estas unidades.
Pioneras en el Ejército de Tierra y en el Ejército del Aire
En el ámbito del Ejército de Tierra, una brigada del Cuerpo General se convirtió en la primera mujer cuadro de mando en realizar el Curso de Operaciones Especiales y en ejercer el mando en unidades de esta naturaleza, con participación en diversas misiones internacionales. En 2021 recibió por ello la VIII edición del Premio "Soldado Idoia Rodríguez", que el Ministerio de Defensa concede desde 2007 para potenciar el papel de la mujer en las Fuerzas Armadas; agradeció el galardón a distancia, desplegada entonces en Malí. Por su parte, en el Escuadrón de Zapadores Paracaidistas (EZAPAC) del Ejército del Aire, la primera mujer en obtener la boina verde lo hizo en 2002, según recogía en 2021 la publicación especializada VetPac, que cifraba en más de 29 los despliegues acumulados por las mujeres entonces destinadas en la unidad, en escenarios como Irak, Afganistán, Senegal o Mauritania.
La discreción como límite a los datos
Conocer cifras actualizadas resulta complicado: como recuerdan los propios medios especializados, las unidades de operaciones especiales no suelen facilitar datos de personal por la naturaleza de su trabajo. Por eso los hitos que se conocen —una primera mujer al mando, una primera boina verde en el Ejército del Aire, un premio institucional— son, casi siempre, las únicas señales públicas de un proceso de incorporación que avanza despacio, sin rebajar en ningún momento el listón de acceso.
Fuentes: Ministerio de Defensa (a través de EscudoDigital y The Objective), VetPac, Artículo 14, El Español.