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24 días en Camp Mackall y hasta dos años de instrucción: así es el camino, cada vez más exigente, para ganarse la boina verde en 2026

La Evaluación y Selección de Fuerzas Especiales (SFAS) y el posterior Curso de Cualificación (Q Course) siguen siendo, según instructores consultados por medios especializados, más una prueba de criterio bajo presión que un simple filtro físico.

✍️ Administrador 📅 26 de July de 2026 ⏱ 3 min de lectura 👁 0 visitas
Grupo genérico de aspirantes militares realizando una marcha con mochila por un bosque al amanecer, representando el proceso de selección SFAS de las Fuerzas Especiales

Los requisitos de entrada antes de pisar Camp Mackall

Antes de optar a la boina verde, un candidato debe cumplir una serie de condiciones básicas: ser soldado en servicio activo (o de la Guardia Nacional a través de programas específicos), ciudadano estadounidense sin excepciones, estar cualificado en salto en paracaídas —o aceptar formarse en ello— y superar una prueba de natación de 50 metros con botas y uniforme de combate. A ello se suma un umbral físico mínimo en la prueba de aptitud del Ejército, con marcas de referencia orientativas para el grupo de edad más joven de en torno a 71 flexiones, 78 abdominales y una carrera de dos millas en menos de 13 minutos en el caso de los hombres, cifras que en la práctica los aspirantes buscan superar ampliamente para resultar competitivos. Desde que en 2016 se abrieron todos los itinerarios de operaciones especiales a las mujeres bajo los mismos estándares, los criterios de admisión son formalmente idénticos para ambos sexos, aunque el número de mujeres que ha completado la selección sigue siendo reducido.

Los 24 días de la Evaluación y Selección (SFAS)

La fase de selección propiamente dicha, conocida como SFAS, se desarrolla en el Col. Nick Rowe Special Forces Training Facility, en Camp Mackall (Carolina del Norte), y reúne a unos 300 aspirantes por convocatoria, con cuatro convocatorias anuales. A lo largo de 24 días, los candidatos afrontan marchas de distancia y duración no anunciadas con mochilas de unos 23 kilogramos, ejercicios de navegación terrestre que suponen buena parte de la nota final, pruebas de resolución de problemas en equipo y una evaluación psicológica continua por parte del cuadro de instructores. Según instructores citados por medios especializados en defensa, el objetivo no es enseñar técnicas nuevas sino comprobar si el candidato puede pensar con claridad, tomar decisiones con información incompleta y ganarse la confianza de sus compañeros bajo fatiga extrema; de hecho, una parte relevante de quienes completan físicamente el curso no son seleccionados por carencias de comunicación o regulación emocional más que por falta de forma física.

El Q Course: de 53 a 95 semanas según la especialidad

Los seleccionados pasan al Curso de Cualificación de Fuerzas Especiales (SFQC o Q Course), estructurado en fases sucesivas: orientación, especialización según el puesto (armas, ingeniería y demoliciones, sanidad táctica, comunicaciones u operaciones e inteligencia), la escuela de supervivencia, evasión, resistencia y fuga (SERE), formación en idiomas en el Instituto de Idiomas de Defensa y, como colofón, el ejercicio de guerra no convencional conocido como Robin Sage. La duración total varía entre 53 y 95 semanas en función de la especialidad y el idioma asignado, siendo la formación sanitaria (18D) y el aprendizaje de idiomas de mayor dificultad los factores que más alargan el proceso. Solo al término de todas las fases el soldado recibe la boina verde y se incorpora a un Equipo Operativo Alfa (ODA).

Fuentes: Task & Purpose, americanspecialops.com, Wikipedia (Special Forces selection and training).

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