De la boina verde al chaleco del GEO: por qué las unidades de élite policiales de España valoran tanto a los veteranos del MOE
El paso por el Mando de Operaciones Especiales se ha convertido en una vía de acceso especialmente valorada para quienes después buscan ingresar en el Grupo Especial de Operaciones de la Policía Nacional o en la Unidad Especial de Intervención de la Guard
Una formación que trasciende el ámbito militar
Aunque el Mando de Operaciones Especiales forma parte del Ejército de Tierra y sus misiones se enmarcan en el ámbito estrictamente militar, la reputación de su formación ha traspasado desde hace tiempo las fronteras de las Fuerzas Armadas. Fuentes especializadas en el acceso a unidades de élite españolas coinciden en señalar que superar el Curso Básico de Operaciones Especiales y acumular experiencia en un Equipo Operativo del MOE facilita de forma notable el ingreso posterior en dos de los cuerpos de intervención más exigentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado: el Grupo Especial de Operaciones (GEO) del Cuerpo Nacional de Policía y la Unidad Especial de Intervención (UEI) de la Guardia Civil.
Un mismo perfil, dos uniformes distintos
Ese trasvase de talento no responde a la casualidad: tanto el MOE como el GEO y la UEI exigen a sus candidatos un nivel de exigencia física, técnica y psicológica muy similar, y valoran especialmente competencias que un excombatiente de operaciones especiales ya trae consigo, como el manejo de armas de precisión, la capacidad de operar en equipos reducidos bajo alta presión o la experiencia en entornos hostiles reales. Para muchos veteranos del MOE que dejan las Fuerzas Armadas, ingresar en una unidad de élite policial no supone tanto un cambio de vocación como una continuación de la misma dentro de un marco jurídico distinto, orientado ya a la seguridad ciudadana y la lucha contra el crimen organizado o el terrorismo dentro del territorio nacional.
Un reconocimiento que se mide en confianza, no en medallas
Este tipo de reconocimiento informal —la confianza de otras instituciones de seguridad del Estado en la calidad de la formación recibida en el MOE— no aparece en ninguna condecoración oficial ni en ningún acto público, pero constituye, según analistas del sector, una de las pruebas más sólidas del prestigio real que ha alcanzado la unidad más de sesenta años después de sus primeros pasos como grupo experimental de guerrilleros. Que dos de los principales cuerpos de intervención policial de España sigan mirando hacia el MOE como cantera de futuros operadores es, en última instancia, la forma más discreta y quizá más elocuente de reconocimiento que puede recibir una unidad que, por definición, evita los focos.
Fuente: examarena.com.