El único oficial de guerra que no pasa por la escuela de oficiales: así se forma el 180A, el segundo al mando de cada equipo de Fuerzas Especiales
A diferencia de cualquier otra especialidad de suboficial superior del Ejército de EE. UU., el candidato a oficial de guerra de Fuerzas Especiales no asiste a la escuela estándar de Fort Rucker, sino a un curso propio en Fort Bragg reservado a boinas verd
Una excepción dentro del propio sistema de oficiales de guerra
Todas las especialidades de oficial de guerra del Ejército de EE. UU. exigen pasar por la Escuela de Candidatos a Oficial de Guerra (WOCS) en Fort Rucker (Alabama), con una única excepción: el oficial de guerra de Fuerzas Especiales, designado con el código 180A. En su lugar, los candidatos asisten al Curso de Certificación Técnica y Táctica de Oficial de Guerra de Fuerzas Especiales (SF-WOTTC), impartido en Fort Bragg por el Instituto de Oficiales de Guarnición de Fuerzas Especiales, la única institución alternativa a la WOCS autorizada para nombrar oficiales de guerra en todo el Ejército.
Un puesto que no se ocupa nada más llegar
El 180A no es una vía de acceso directo a las Fuerzas Especiales: los candidatos proceden siempre de las propias filas de boinas verdes en activo, con años de experiencia previa como suboficiales dentro de un Equipo Operativo Alfa, y deben volver a superar la Evaluación y Selección de Fuerzas Especiales (SFAS) antes de solicitar el nombramiento. Una vez certificados, los oficiales de guerra en su grado inicial (WO1 y CW2) y algunos CW3 sirven directamente en un ODA como comandante adjunto de destacamento, asumiendo el mando del equipo en ausencia del capitán al frente, mientras que los grados más avanzados, de CW3 a CW5, pasan a desempeñar funciones de estado mayor dentro del Grupo o en mandos superiores de operaciones especiales.
El 'pegamento' que sostiene a un equipo de doce hombres
Quienes conocen el puesto desde dentro lo describen como el elemento que mantiene unido a un ODA que opera con frecuencia meses por delante de las fuerzas convencionales, en entornos denegados y sin apoyo directo cercano: el 180A gestiona la logística del equipo, integra las distintas especialidades individuales de sus miembros y actúa como el experto táctico de confianza del comandante, aportando además un conocimiento institucional de la guerra no convencional que solo pueden dar los años de experiencia previa sobre el terreno. Esa combinación de veteranía obligatoria y formación especializada explica por qué el Ejército sigue tratando esta vía como una excepción deliberada dentro de su propio sistema de oficiales de guerra.
Fuentes: army.mil (U.S. Army John F. Kennedy Special Warfare Center and School), Army COOL (cool.osd.mil), battalionduty.com.