Hasta 4.000 alumnos al mismo tiempo: cómo se está modernizando por dentro la escuela que forma a todos los boinas verdes de EE. UU.
La Escuela y Centro de Guerra Especial John F. Kennedy ha incorporado un nuevo curso de integración de robótica y sistemas no tripulados y ejercicios conjuntos entre Fuerzas Especiales y Asuntos Civiles, en un esfuerzo por acercar la instrucción a la real
Una escuela mucho más grande de lo que sugiere su nombre
La Escuela y Centro de Guerra Especial John F. Kennedy (SWCS), con sede en Fort Bragg, es la institución responsable de formar a los soldados de los tres ramos de operaciones especiales del Ejército: Fuerzas Especiales, Asuntos Civiles y Operaciones Psicológicas. Según su propio comandante, el general de división Jason C. Slider, en un día cualquiera la escuela puede tener matriculados hasta 4.000 alumnos, incluidos estudiantes internacionales, repartidos entre la Evaluación y Selección de Fuerzas Especiales, la Academia de Suboficiales, el Instituto de Oficiales de Guarnición de Fuerzas Especiales, los distintos cursos de cualificación y una amplia oferta de cursos avanzados de especialización, todo ello supervisado por poco más de 2.000 mandos e instructores.
Un nuevo curso pensado para la guerra de drones
Entre las incorporaciones más recientes a esa oferta figura el Curso de Integración de Robótica y Sistemas No Tripulados, en el que instructores emplean drones de visión en primera persona (FPV) para enseñar a los alumnos a integrar estos sistemas en misiones de reconocimiento, observación y apoyo de precisión, manteniendo al personal fuera de peligro y reforzando al mismo tiempo la capacidad de detectar y neutralizar drones enemigos. El curso se suma a otra iniciativa similar, el Curso Básico de Operador de Drones impartido en Eglin Air Force Base (Florida), donde los alumnos construyen sus propios aparatos de visión en primera persona antes de pasar a la fase de vuelo real.
Ejercicios que unen a mandos de distintos ramos antes de que lo exija una misión real
Más allá de la incorporación de nuevas tecnologías, la escuela ha rediseñado también parte de su formación de liderazgo: los suboficiales de Fuerzas Especiales y de Asuntos Civiles que cursan sus respectivos programas de líderes superiores realizan ahora un ejercicio de planificación conjunto que reproduce las condiciones de un entorno operativo real, en el que ambos ramos deben coordinarse desde el principio en lugar de conocerse por primera vez ya en plena misión. Según responsables de la propia Academia de Suboficiales de la escuela, ese tipo de ejercicios colectivos busca anticipar en el aula una coordinación entre especialidades que, de otro modo, solo se aprendería sobre el terreno.
Fuentes: AUSA (Association of the United States Army), army.mil (U.S. Army John F. Kennedy Special Warfare Center and School), Military Review.