17.000 militares y un tratado de 75 años: por qué Balikatan 2026 marca un antes y un después en la presencia del 1er Grupo de Fuerzas Especiales en el Pacífico
La edición número 41 del ejercicio Balikatan, celebrada entre abril y mayo junto a Filipinas y un grupo creciente de aliados, coincidió con el 75º aniversario del Tratado de Defensa Mutua entre ambos países y marcó la primera participación operativa direc
De ejercicio bilateral a arquitectura de alianzas
Balikatan —"hombro con hombro" en tagalo— nació como un ejercicio bilateral entre EE. UU. y Filipinas centrado en la seguridad interna, pero su edición de 2026, celebrada entre el 20 de abril y el 8 de mayo, ha sido descrita por analistas de defensa como una transformación radical de ese formato original: más de 17.000 militares de Filipinas, EE. UU., Australia, Japón, Canadá, Francia y Nueva Zelanda participaron en operaciones multidominio de alta intensidad, con un programa adicional de observadores internacionales de otros 17 países, entre ellos Chequia, Lituania, los Países Bajos, Polonia y el Reino Unido. La cifra no es casual: la 41ª edición del ejercicio coincidió con el 75º aniversario del Tratado de Defensa Mutua entre EE. UU. y Filipinas, firmado en 1951, y por primera vez en su historia las Fuerzas de Autodefensa de Japón asumieron un papel operativo directo dentro del ejercicio, no meramente de observación.
El 1er Grupo de Fuerzas Especiales, en su terreno natural
Dentro de ese entramado multinacional, el 1er Grupo de Fuerzas Especiales —la unidad orientada históricamente hacia Asia-Pacífico desde los primeros años de expansión de las Fuerzas Especiales— desplegó boinas verdes en el archipiélago de Batanes, en el extremo norte de Luzón, a apenas un centenar de kilómetros de Taiwán, para ejercicios de defensa costera y sistemas marítimos no tripulados en el estrecho de Luzón. Ese despliegue no fue un hecho aislado: la creciente presencia de ejercicios en Batanes y Babuyan, frente al mar de Filipinas Occidental en disputa, refleja la centralidad que ha adquirido esa cadena de islas en la planificación de defensa de la región, en un contexto de tensión creciente por Taiwán y el mar de la China Meridional.
Una lógica que viene de antiguo
Lo que distingue a Balikatan de un simple despliegue de fuerza es su continuidad: 41 ediciones consecutivas construidas sobre la misma relación bilateral que dio origen al tratado de 1951, ampliada ahora a un entramado de siete naciones que se entrenan juntas y otras 17 que observan de cerca. Para el 1er Grupo de Fuerzas Especiales, heredero directo de esa orientación regional hacia el Pacífico que el Ejército de EE. UU. formalizó hace más de medio siglo, la edición de 2026 no representa tanto una novedad doctrinal como la maduración, a gran escala, de una relación construida despacio durante cuatro décadas de ejercicios anuales.
Fuentes: U.S. Indo-Pacific Command, American Security Project, MP-IDSA, USNI News.