Del Toyota Hilux blindado al vehículo de dos plazas: el catálogo de vehículos ligeros con el que se mueve el MOE por el terreno
En apenas un par de años, el Mando de Operaciones Especiales ha incorporado varios modelos de vehículos ligeros pensados para infiltraciones distintas, desde equipos reducidos de dos personas hasta desplazamientos discretos con apariencia civil.
Un vehículo de reconocimiento con base comercial
En 2020, el MOE incorporó 24 unidades del vehículo ligero de reconocimiento Neton, desarrollado sobre la base de un Toyota Hilux por la empresa española Einsa, pensado para completar o sustituir a los vehículos Lathar 1.0 —construidos sobre un Nissan Patrol ML-6— que la unidad empleaba anteriormente. Ese mismo año, la unidad amplió también su dotación con vehículos ligeros de alta movilidad Polaris MRZR, del tipo LT-ATV, concebidos específicamente para operar en grupos reducidos de solo dos personas, y sumó diez unidades adicionales del vehículo todoterreno URO VAMTAC ST5, elevando a veinte el número total de estos vehículos en servicio dentro de la unidad.
Discreción sobre ruedas para misiones sensibles
A finales de 2022, el Mando encargó además vehículos blindados TSD LMV, de fabricación nacional y con un perfil similar al del Iveco LMV, pero pensados con una apariencia deliberadamente discreta para desplazamientos de bajo perfil militar en misiones sensibles en el exterior, así como unidades del modelo Corvus DX4, otro vehículo ligero todoterreno de alta movilidad. El objetivo de esta capa concreta de la flota no es la protección balística máxima ni la potencia de fuego, sino precisamente lo contrario: pasar desapercibido en entornos donde un vehículo de aspecto claramente militar llamaría demasiado la atención.
Una flota pensada por capas, no por un único modelo
El resultado es una flota de vehículos ligeros organizada de forma deliberada en distintas capas de capacidad: desde el vehículo de reconocimiento de base comercial hasta el todoterreno compacto para equipos de dos personas, pasando por los modelos de bajo perfil pensados para no delatar la presencia militar española sobre el terreno. Esa diversidad, lejos de ser un problema de coordinación logística, responde a una lógica muy concreta que el propio Mando de Operaciones Especiales repite con frecuencia: cada misión exige el vehículo adecuado a su entorno y a su grado de discreción requerido, no un único modelo que sirva para todo.
Fuente: Wikipedia (Mando de Operaciones Especiales).