El subfusil que llegó para atravesar chalecos antibalas: el armamento personal con el que combate hoy un boina verde español
Fusiles HK416 y G-36, pistolas USP silenciables y un pequeño subfusil alemán capaz de perforar chalecos de última generación conforman el arsenal individual de las unidades de operaciones especiales del Ejército de Tierra.
Dos fusiles como columna vertebral del armamento
El armamento largo de referencia del Mando de Operaciones Especiales combina el fusil de asalto alemán HK416 con distintas variantes del G-36 de calibre 5,56 mm, entre ellas la carabina K y la compacta C, adaptadas respecto al estándar del resto de las Fuerzas Armadas españolas para ajustarse a las necesidades específicas de estas unidades. Como arma corta, el MOE emplea la pistola HK USP y su variante USP-SD, con cañón alargado y rosca para montar un supresor, mientras que los tiradores selectos y de precisión disponen de un abanico de fusiles en distintos calibres —5,56 mm, 7,62 mm y hasta 12,70 mm— entre los que figuran los rifles de precisión AW308 y AW50, este último capaz de disparar el potente calibre .50 BMG.
Un subfusil pensado para un problema muy concreto
Una de las incorporaciones más significativas de los últimos años ha sido el subfusil alemán HK MP7, de calibre 4,6 mm, adoptado ante la creciente proliferación de chalecos antibalas cada vez más ligeros y con mayor nivel de protección, incluso entre organizaciones terroristas, que dejaban a las armas tradicionales de munición de pistola —como el propio MP5 o su variante más moderna, el UMP— con dificultades para atravesarlos. Fabricado en su mayor parte con polímeros, el MP7 pesa apenas 1,9 kilogramos con su cargador de 20 proyectiles, admite cargadores de hasta 40 unidades y es empleado hoy por fuerzas de élite de países como Alemania, Francia, EE. UU. o Italia, además de curiosamente por la Guardia Suiza del Vaticano.
Un ecosistema completo, no solo el arma
Ese armamento se complementa con accesorios como miras de punto rojo, magnificadores, iluminadores y supresores sónicos de la firma suiza B&T, además de visores nocturnos AN/PVS-27 aptos tanto para los rifles de francotirador como para los fusiles G-36, todo ello dentro de un sistema de armas que, según el propio Mando de Operaciones Especiales suele repetir, tiene en el operador —no en ninguna pieza concreta de material— su elemento central y más determinante.
Fuentes: Wikipedia (Grupos de Operaciones Especiales, España; Anexo: Materiales del Ejército de Tierra de España), defensa.com.