Dieciséis países, un solo objetivo: Paraguay reúne esta semana a las Fuerzas Especiales de todo el continente en Fuerzas Comando 2026
La competición multinacional de operaciones especiales más importante del hemisferio occidental se celebra a mediados de agosto en Paraguay, con delegaciones de dieciséis países que compiten entre sí mientras tejen, en paralelo, la red de confianza que so
Una competición que ya es mucho más que una competición
A mediados de agosto de 2026, Paraguay acoge la edición de este año de Fuerzas Comando, la competición anual de destrezas de operaciones especiales más importante del hemisferio occidental, con delegaciones de dieciséis países entre las que figuran Argentina, Belice, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y EE. UU. Según analistas que siguen de cerca la cooperación de seguridad regional, el ejercicio ha evolucionado con los años hasta convertirse en algo que va mucho más allá de una prueba táctica: una plataforma para reforzar canales de comunicación, mejorar la coordinación y construir relaciones profesionales duraderas entre mandos y unidades de toda la región.
La confianza como multiplicador de fuerza
Esa lógica —que la confianza mutua entre fuerzas de operaciones especiales y agencias de seguridad actúa como un auténtico multiplicador de fuerza, capaz de agilizar el intercambio de información y la respuesta conjunta ante una crisis— es precisamente el terreno en el que las Fuerzas Especiales de EE. UU. llevan participando desde hace años, con el 7º Grupo de Fuerzas Especiales como principal representante de la región de Latinoamérica y el Caribe dentro del propio Ejército estadounidense. Que Paraguay ejerza este año como anfitrión, según los propios organizadores del evento, sitúa al país como un actor comprometido con la seguridad hemisférica, en un momento en que otras dinámicas regionales —desde la competencia por minerales críticos hasta la evolución de la relación de seguridad entre EE. UU. y Venezuela— también están redefiniendo el mapa de alianzas del continente.
Un ejercicio que se repite cada año en un país distinto
Fuerzas Comando rota su sede entre los países participantes: la edición de 2025 se celebró en Ilopango (El Salvador), y la de 2026 corresponde a Paraguay, un formato itinerante que, según sus organizadores, refuerza precisamente el sentido de propiedad compartida del ejercicio entre todas las naciones que lo sostienen año tras año. Para el ecosistema de Fuerzas Especiales de EE. UU. orientado hacia Latinoamérica, competiciones como esta funcionan como una fotografía anual del estado de esas relaciones bilaterales y multilaterales, construidas —como recuerda la propia historia del 7º Grupo— mucho antes de que estallara cualquier crisis que las pusiera a prueba.
Fuente: Diálogo Américas (U.S. Southern Command).