El Ejército quiere que sus aliados compren drones más rápido: así funciona el nuevo 'mercado' de sistemas no tripulados que llega también a las Fuerzas Especiales
Anunciada en junio en la feria de defensa Eurosatory, la ampliación del Mercado de Sistemas Aéreos No Tripulados y Contra-No Tripulados del Ejército busca acortar de años a meses el tiempo que tardan EE. UU. y sus aliados en adoptar el equipo de drones ya
De un proceso de años a un catálogo compartido
El 16 de junio de 2026, durante la feria de defensa Eurosatory en París, el secretario del Ejército de EE. UU., Dan Driscoll, firmó junto a representantes de Suecia, Dinamarca, Noruega, Francia, Polonia, el Reino Unido, los Países Bajos, Italia y Lituania una declaración de intenciones para ampliar el Mercado de Sistemas Contra-Aéreos No Tripulados (C-UAS), gestionado por el Grupo de Trabajo Conjunto Interagencias 401 (JIATF-401). La iniciativa, que da acceso a interceptores, radares, sensores, sistemas de guerra electrónica y medidas de defensa pasiva ya probadas en combate, busca invertir la lógica habitual de las adquisiciones militares aliadas, en las que cada país mantenía históricamente su propio proceso de compra con plazos de varios años frente a una amenaza de drones que evoluciona semana a semana.
Un mercado paralelo también para drones ofensivos
En paralelo a ese mercado de sistemas de defensa, el Ejército mantiene un Mercado de Sistemas Aéreos No Tripulados equivalente, anclado en una declaración conjunta de marzo de 2026 entre EE. UU. y el Reino Unido que establece estándares de datos comunes como requisito de entrada para cualquier sistema, ya sea ofensivo o defensivo. El objetivo declarado por el Ejército es ampliar el acceso a esta plataforma a 25 países aliados y socios antes de que termine el verano de 2026, basándose en acuerdos ya alcanzados durante el último año con el Reino Unido, Rumanía, Australia, Polonia y Corea del Sur.
Por qué importa para un ODA de Fuerzas Especiales
Aunque se trata de un programa gestionado a nivel de todo el Ejército y no específico de las Fuerzas Especiales, sus efectos alcanzan directamente a unidades como el 10º Grupo, orientado hacia Europa y ya integrado en ejercicios junto a varios de los países firmantes, o el 1er Grupo, que meses antes había evaluado en Filipinas un dron polaco dentro de un ejercicio bilateral. Un mercado que permita a un Equipo Operativo Alfa acceder en meses, y no en años, tanto a un dron de reconocimiento como al sistema capaz de derribar el del adversario, responde directamente a una de las lecciones más repetidas por los propios responsables de adquisiciones de operaciones especiales en los últimos ejercicios: en la guerra de drones actual, la velocidad de adopción del equipo importa casi tanto como sus prestaciones técnicas.
Fuentes: army.mil, Soldier Systems Daily, Inside Unmanned Systems, Military Embedded Systems.